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    Investigan a Alejandro Sanz y otros 250 españoles por evasión fiscal

    El cantante, el padre del dirigente de CiU Artur Mas y directivos de varias empresas habrían ocultado a Hacienda unos 73 millones de euros mediante cuentas ‘opacas’ en Liechtenstein

    El cantante Alejandro Sanz tenía un millón de euros ‘opacos’ en Liechtenstein. EFE

    AGENCIAS/MADRID

    Alejandro Sanz, el famoso cantante que tanto presume de ser adalid de numerosas causas solidarias y de apoyo a los desfavorecidos, es uno de los más de dos centenares de ciudadanos que están siendo investigados por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz como posibles autores de un presunto delito de evasión de capitales a través del paraíso fiscal de Liechtenstein.

    Supuestamente, hace ya seis años el artista tenía a su exclusivo nombre un fondo de un millón de euros oculto bajo complicadas tramas contables en una institución financiera del Principado centroeuropeo.

    En total, la Fiscalía Anticorrupción examina a más de 250 particulares, empresas y sociedades cuya actuación motivó que entre los años 2002 y 2006 la Hacienda Pública dejara de ingresar más de 73 millones de euros.

    Además del exitoso cantante -que vive buena parte del año en la ciudad norteamericana de Miami y que, casualmente, podría librarse de las acusaciones puesto que, en la actualidad, hasta que entre en vigor la reforma del Código Penal, los delitos fiscales prescriben en un lustro-, entre los implicados están también altos directivos de empresas de medios de comunicación, energía y transportes, e incluso notorios filántropos promotores de ONGs, que habrían intentando defraudar a Hacienda con tan sofisticado método.

    De los implicados nacidos o residentes en España, destacan nombres como el del padre del secretario general de Convergencia i Unió (CiU), Artur Mas, o el ex directivo del Ahtlétic de Bilbao Eugenio Erhardt.

    La polémica lista, dada a conocer en días pasados por una publicación semanal de ámbito nacional, sale a la luz después de que el titular del Juzgado Central del Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, haya levantado el secreto sobre unas actuaciones que se traducen en nada menos que 35 sumarios de diligencias previas por presuntos delitos contra Hacienda y blanqueo de capitales.

    La millonaria trama de evasión se destapó hace ya varios meses en Alemania, aunque fue Reino Unido quién remitió a la Fiscalía Anticorrupción dicha enumeración de los ciudadanos españoles que son titulares de cuentas en bancos del diminuto y casi desconocido paraíso fiscal europeo, tras recibirla de las autoridades germanas.

    Dicha relación es la parte sustancial del contenido de un DVD que el Estado alemán compró a un confidente anónimo por 4,2 millones de euros con el fin de destapar el mayor escándalo fiscal de la historia del país, que afecta especialmente a los clientes del Liechtenstein Global Trust Group (LGT).

    a través de fundaciones. Según el sumario, la mayor parte de los denunciados empleó dos sociedades radicadas en España, con el nombre de Merchban y Vontobel, para ocultar su dinero en el pequeño Estado centroeuropeo. Ambas empresas hacían llegar el capital opaco al LGT mediante la creación de fundaciones en las que los inversores podían depositar su dinero «de forma completamente anónima».

    De hecho, el día 15 de junio, justo cuando Pedraz recibió el listado del Ministerio Público con el nombre de los implicados, el magistrado ordenó el registro de las sedes de varias sociedades y domicilios particulares en una operación policial que se desarrolló de manera simultánea en Madrid, Marbella, Barcelona y Zaragoza.

    Por el momento, el juez no ha imputado formalmente a ninguna de las personas investigadas, y será un informe redactado por el Ministerio de Hacienda el que deberá determinar si las personas bajo sospecha han regularizado su situación con el erario público desde el pasado mes de julio, puesto que, de darse tal circunstancia, no serían finalmente acusados.

    Una trama con ramificaciones en diversos países europeos. Las pesquisas de la Audiencia Nacional son solo réplicas de menor intensidad del terremoto que sacudió Alemania desde principios de año y que también ha tenido escandalosas ramificaciones en Suecia, Finlandia, Noruega, Países Bajos, Australia, Canadá, Francia, Italia, Nueva Zelanda, Suecia, Reino Unido y EEUU. Los Gobiernos de todos esos países se han interesado asimismo por los datos que Berlín compró a un anónimo soplón y en los que se desvela una de las tramas de fraude fiscal más importantes y elaboradas que se recuerdan. De hecho, el escándalo ha llevado ya a 91 acaudalados teutones a confesar que desviaron fondos a las fundaciones de Liechtenstein, puesto que la confesión y el correspondiente pago -por el momento llevan devueltos unos 28 millones de euros- les podrá evitar la prisión. En todo caso, lo cierto es que Alemania ha amortizado hace ya tiempo los cuatro millones que le costó un listado tan revelador como suculento, ya que promete destapar más de 200 millones de euros.