• Noticias Dominicanas

    Salomé Ureña de Henríquez

    Salomé Ureña contrajo matrimonio con el escritor Francisco Henríquez y Carvajal (más tarde presidente de la República Dominicana) con quien procreó cuatro hijos: Francisco, Pedro, Max y Camila Henríquez Ureña. Su segundo hijo, Pedro, llegaría a ser una de las lumbreras humanísticas más destacadas de la América Hispana en el siglo XX. Al final de su vida se dedicó por completo a la tarea de mejorar la educación de las mujeres, creando en 1881 junto a su esposo, la primera academia femenina del país: El Instituto de Señoritas, en el cual se formaron las primeras Maestras Normales de nuestro país, el cual operó bajo su dirección hasta el 1893, cuando fue cerrado por el estado de salud de Salomé Ureña y reabre sus puertas en 1896, bajo la dirección de las las hermanas Luisa Ozema y Eva Pellerano; en 1897 cambia su nombre por Instituto de Señoritas Salomé Ureña.

    Comenzó a escribir versos a los quince años de edad, publicando posteriormente sus primeras obras a la edad de diecisiete años, con una huella característica de espontaneidad y ternura. En 1867 publicó sus primeros poemas bajo el seudónimo de “Herminia” (nombre que usó hasta 1874), todos con un alto contenido patriótico. Luego en la primera antología poética dominicana Lira de Quisqueya (1874), se publican diez de sus composiciones. Su libro más celebrado es Poesías, en el que recopilan las composiciones líricas La llegada del invierno, Melancolías, Padre mío, A mi hijo (dedicado a Pedro Henríquez Ureña) y Páginas íntimas; de corte patriótico La fe en el porvenir y La gloria del progreso. Otros poemas de alto sentido patriótico de Salomé Ureña son A mi Patria, Ruina y Sombra (en el que manifestaba su desencanto ante la situación sociopolítica dominicana). Otros poemas de corte intimista y familiar son En horas de angustias, En el nacimiento de mi primogénito, Tristezas, Quejas, Vespertinas, Mi Pedro (dedicado a su hijo Pedro Henríquez Ureña), Un gemido y Una lágrima, entre otros. No puedo dejar de mencionar su ternura manifiesta en el poema El Ave y el Nido, que tanto se lee en nuestras escuelas.

    Junto a José Joaquín Pérez y Gastón Fernando Deligne, son las figuras más prominentes de su generación. En 1877 recibió una medalla de la Sociedad Literaria Amigos del País, institución cultural que patrocinó, en 1880, la publicación de su obra Poesías. Todavía se le considera como la figura central de la poesía lírica dominicana de mediados del siglo XIX y también innovadora de la educación femenina en nuestro país. Para muchos, es considerada como la figura central de la lírica dominicana del siglo XIX.

    La escritora y activista político Virtudes Álvarez considera que con ella tenemos una deuda histórica el movimiento revolucionario, el de mujeres y la intelectualidad progresista por no reivindicarla lo suficiente, tanto como lo merece; porque fue Patriota, así con mayúscula; porque en su momento junto a otros intelectuales de compromiso representó el pensamiento político progresista; porque en la segunda mitad del siglo XIX fue la voz más alta de la mujer y la dignidad del pueblo dominicano y es de preguntarnos si no lo fue desde el inicio de la colonia hasta su momento.

    La escritora Ligia Minaya pregonaba que los poemas de Salomé Ureña son un ejemplo del amor patriótico que todos, en especial los estudiantes, deben tener como recuerdo fervoroso a lo que ahora es nuestra patria. Ella, además de poeta, era muy sensible y lloraba sin motivos aparentes, por todo lo que le pudiera dar un dolor emocional y que también era muy afectuosa con sus familiares… nunca salió del país.

    La poeta y política Sherezada Vicioso (Chiqui) nos recuerda que Salomé Ureña como mujer fue un personaje ejemplar, entregada a su esposo e hijos. Se casó a los 30 años de edad, con un hombre nueve años menor que ella, Francisco Henríquez y Carvajal, quien ganó mucha notoriedad porque llegó a ser presidente de la República durante la primera intervención norteamericana.

    Finalmente, el escritor y expresidente de la república Joaquín Balaguer, estimaba que la afición a las letras de Salomé Ureña, dominante en ella desde la niñez, no le impidió cultivar en otros aspectos su inteligencia y adquirir una sólida cultura científica que le permitió encabezar como maestra, a partir de 1881, el movimiento a favor de la emancipación intelectual de la mujer dominicana.

    Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Salomé Ureña:

    Mi Pedro

    Mi Pedro no es soldado; no ambiciona
    de César ni Alejandro los laureles;
    si a sus sienes aguarda una corona,
    la hallará del estudio en los vergeles.

    ¡Si lo vierais jugar! Tienen sus juegos
    algo de serio que a pesar inclina.
    Nunca la guerra le inspiró sus juegos:
    la fuerza del progreso lo domina.

    Hijo del siglo, para el bien creado,
    la fiebre de la vida lo sacude;
    busca la luz, como el insecto alado,
    y en sus fulgores a inundarse acude.

    Amante de la Patria, y entusiasta,
    el escudo conoce, en él se huelga,
    y de una caña, que transforma en asta,
    el cruzado pendón trémulo cuelga.

    Así es mi Pedro, generoso y bueno,
    todo lo grande le merece culto;
    entre el ruido del mundo irá sereno,
    que lleva de virtud germen oculto.

    Cuando sacude su infantil cabeza
    el pensamiento que le infunde brío,
    estalla en bendiciones mi terneza
    y digo al porvenir: ¡Te lo confío!

    Por Ramón Saba

  • Noticias Dominicanas

    María Trinidad Sánchez

    María Trinidad Sánchez (16 de junio de 1794 – 27 de febrero de 1845) fue una activista dominicana quien tuvo una participación protagónica en la independencia de la República Dominicana. La primera víctima del crimen político en la historia republicana, es la más elevada expresión del liderazgo femenino en su época.

    Trinidad Sánchez nació en Santo Domingo el 16 de junio de 1794, hija de Fernando Raimundo Sánchez e Isidora Ramona, perteneció a La Trinitaria que lucharon por la Independencia Nacional dominicana. Junto a Concepción Bona, sus manos confeccionaron la primera bandera dominicana.

    Fiel seguidora del pensamiento y acción de Duarte , participó activamente en todo el proceso que culminó el 27 de febrero de 1844, momento decisivo en el que transportó pólvora en sus propias faldas y elaboró muchos de los cartuchos que utilizaron Los Trinitarios esa noche.

    Al rebelarse las intenciones anexionistas del general Pedro Santana, se integró a los movimientos conspiradores que surgieron para derrocarlo. María Trinidad alojó en su casa a los disidentes del general Santana y organizó y orientó la conspiración del 1845.

    Intentando por todos los medios legales que los defensores de la Independencia pudieran volver al país, el movimiento conspirativo entre civiles y militares tenía por plan un cambio de gobierno, dejando a Pedro Santana con plenos poderes para que éste ordenara el regreso de le ordenó al fusilamiento. El dictamen del Tribunal dice textualmente, que fueron condenados como autores instrumentales de la conspiración considerados hasta el momento, y por haberse negado obstinadamente la primera (María Trinidad Sánchez) a confesar (es decir, a delatar) los principales”.

    Estas palabras dejan ver la entereza de carácter de esta mujer, ya que en los interrogatorios se le ofrecía a gracia de la vida si denunciaba a sus compañeros de conjura, pero esta heroica mujer prefirió callar y enfrentarse al pelotón de fusilamiento antes de traicionarlos.

    El 27 de febrero de 1845, al cumplirse el primer aniversario de la fundación de la República, se ejecutó la sentencia. María Trinidad Sánchez camino desde la Fortaleza Ozama hasta el cementerio, donde sería fusilada, y al pasar por la Puerta del Conde exclamó: «Dios mío, cúmplase en mí tu voluntad y sálvese la República”.

    Su muerte fue producto de la fidelidad a los intereses de la soberanía dominicana

    Honores :
    En su honor se han nombrado escuelas, instituciones, sectores y una de las 31 provincias de la República Dominicana lleva su nombre.

    La Provincia Maria Trinidad Sánchez fue creada por la Ley 5220 del 21 de septiembre de 1959 con el nombre de Julia Molina. El 29 de noviembre de 1961 se cambió el nombre por el actual: María Trinidad Sánchez, honrando a la mártir y tía del prócer Francisco del Rosario Sánchez.

    Era como una segunda madre para sus sobrinos y se le reconoce haber sido una figura clave en la educación inicial de Francisco del Rosario Sánchez del Rosario, su sobrino y uno de los padres de la patria.

    Esta heroína fusilada en el gobierno de Pedro Santana el 27 de febrero de 1845, en el primer aniversario de la independencia, es la más destacada de las mujeres que lucharon en diversos escenarios para rechazar la ocupación haitiana.

    Tenía 50 años cuando participó en la proclamación de la Independencia en el baluarte del Conde. El trinitario y febrerista José María Serra (1819-1888) aseguró que María Trinidad “en sus propias faldas conducía pólvora” para que los patriotas la utilizaran la noche del 27 de febrero del 1844, cuando fue proclamada la independencia.

    Debido a su fusilamiento en 1845, impuesto por un tribunal militar, se convirtió en mártir de la independencia. Fue condenada, junto a otros, por conspirar para derrocar al gobierno de Pedro Santana y crear condiciones a fin de que retornaran los trinitarios desterrados. Convirtiéndose en la primera víctima del crimen político en la historia republicana y es la más elevada expresión del liderazgo femenino en su época.

    A juicio del historiador Roberto Cassá, Maria T. Sánchez, quien tenía antepasados esclavos, “mostraba una personalidad concordante con los estereotipos de la época”.

    Sobre María T. Sánchez, el autor Ramón Lugo Lovatón aseguró que era amiga de frases sentenciosas y raras anécdotas. También se caracterizó por su marcada religiosidad y fue considerada una beata, que vestía hábito de virgen y realizaba penitencias. Formó parte de una comunidad de la parroquia del Carmen.

     

    Fuentes: https://www.mi-rd.com/Interes/Historia/Maria_Trinidad_Sanchez.html

     

  • Noticias Dominicanas

    Hermanas Mirabal

    Las hermanas Mirabal, también conocidas como Las Mirabal o Mariposas (Patria, Minerva y María Teresa Mirabal), fueron tres hermanas dominicanas que se opusieron fervientemente a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

    Las tres fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960. Una cuarta hermana, Bélgica Adela «Dedé» Mirabal, no tuvo un papel activo en las actividades hechas contra el dictador. La hermana mayor, Patria, no tenía el mismo nivel de actividad política que sus otras hermanas, pero las apoyaba; incluso prestaba su casa para guardar armamentos y herramientas de los insurgentes.


    Primeros años, estudios y activismo antitrujillista
    Las hermanas Mirabal crecieron en un hogar rural acomodado de la sección Ojo de Agua en el municipio Salcedo. El padre de las hermanas, Enrique Mirabal, fue un exitoso hombre de negocios.

    Estudiaron como internas en el Colegio Inmaculada Concepción de La Vega, dirigido por monjas españolas de la Orden Terciarias Franciscanas de Jesús y María donde, tanto Minerva como María Teresa, se destacaron por su inteligencia e interés en el estudio.

    Cuando Trujillo llegó al poder, su familia perdió casi toda su fortuna. Las Mirabal creían que Trujillo llevaría al país al caos y por ello entraron a formar parte de un grupo de oposición al régimen, conocido como la Agrupación política 14 de junio. Dentro de este grupo eran conocidas como Las Mariposas, se les conocía así, porque ese era el nombre con que Minerva se identificaba en las relaciones políticas.

    Dos de las hermanas, Minerva y María Teresa, fueron encarceladas, violadas y torturadas en varias ocasiones, una de ellas fue en la cárcel La Victoria. Ellas y sus esposos fueron sometidos a una cruel tortura durante el régimen de Trujillo. A pesar de estas situaciones, continuaron en su lucha por terminar con la dictadura. Después de varios encarcelamientos, Trujillo decidió terminar con las hermanas.

    Trama de Trujillo, emboscada y posterior asesinato
    El 18 de mayo de 1960, las hermanas Minerva y María Teresa habían sido juzgadas en Santo Domingo, al igual que sus esposos, por atentar contra la seguridad del estado dominicano. Se les declaró culpables y fueron condenadas a tres años de prisión. Inmediatamente todos comenzaron a purgar sus penas, pero ellas no durarían mucho en la cárcel.

    En un gesto extraño, el 9 de agosto y por disposición expresa de Trujillo, Minerva y María Teresa Mirabal fueron puestas en libertad. Sus maridos, sin embargo, continuaron en prisión. Estas disposiciones de Trujillo tenían doble propósito: por un lado, pretendía demostrar su «generosidad»; por el otro, les daba la libertad a aquellas personas a quien él quería seguir hostilizando. Este último era el caso de las Mirabal.

    No bien habían pasado un par de semanas de la libertad, y ya existían informes sobre reuniones secretas contra el régimen encabezadas de nuevo por las Hermanas Mirabal. Esto, sumado a las presiones internacionales, entre muchas cosas, por el atentado en Venezuela contra el presidente Rómulo Betancourt.

    Por lo anterior, la OEA sancionó al Estado dominicano con rompimiento de relaciones diplomáticas y económicas y la creciente caída de los diferentes regímenes dictatoriales en América Latina. En medio de un informe que inició de nuevo con los pasos que daban estas mujeres, rebosó la copa de la tolerancia de Trujillo quien ordenó al general Pupo Román un plan para desaparecer definitivamente a las Hermanas Mirabal.

    Le recomendó usar al SIM para su ejecución. La primera medida que tomó Pupo Román fue el traslado de los presos a la cárcel de Salcedo, al parecer aparentando benevolencia, pues de este modo no tendrían que realizar largos viajes a la cárcel de La Victoria, que era donde cumplían sus penas los esposos. En verdad, esto era el inicio de la capitalización del plan para la eliminación de las hermanas Mirabal.

    El General Pupo Román, cumpliendo las orientaciones del Generalísimo, dejó en manos del SIM (Servicio de Inteligencia Militar) a la sazón dirigida por el Capitán de Corbeta de la Marina de Guerra Mayor Cándido Torres Tejada, quien había sustituido al siniestro Johnny Abbes, que se encargaba en ese momento de dirigir la campaña contra la Iglesia y a la emisora Radio Caribe.

    Pero en verdad Abbes seguía dirigiendo con sus ideas y tras bastidores al organismo opresor, para dar cumplimiento a la orden, Torres Tejada se dirigió a Santiago y le dio las instrucciones al jefe del SIM en la zona norte, el entonces Teniente Víctor Alicinio Peña Rivera y según escribe en su libro el propio Peña Rivera, este le expuso el plan de la siguiente manera :
    «Vengo de parte del ministro de las Fuerzas Armadas, General Román, para que dispongas el traslado a Puerto Plata de los esposos de las Hermanas Mirabal, la justificación del traslado será el descubrimiento de armas clandestinas dirigidas al movimiento que ellos encabezan, la idea es que ellos nos ayuden a determinar si las personas apresadas las pueden identificar como miembros del movimiento, una vez terminado esto les puedes decir que serán regresados a Salcedo de nuevo. Una vez trasladados les prepararás una emboscada en la carretera a las Hermanas Mirabal, deben morir y se simulará un accidente automovilístico, ese es el deseo del jefe.»

    Al día siguiente el cabo de la Policía Nacional Ciriaco de La Rosa llegó a los cuarteles del SIM en Santiago para cumplir con el plan, solicitó cuatro agentes y un vehículo para conformar el escuadrón de acción, Peña Rivera asignó a Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Néstor Antonio Pérez Terrero, y Ramón Emilio Rojas Lora. El 18 de noviembre el escuadrón regresó sin cumplir la orden alegando que las hermanas Mirabal viajaban con niños, el 22 de noviembre regresaron de nuevo alegando las mismas causas, pero el 25 de noviembre se pudo comprobar que en esa visita no andaban con niños sino con un chofer (Rufino de la Cruz) y otra de sus hermanas (Patria), se decidió entonces ejecutar el macabro plan. Tras despedirse de sus respectivos maridos, en el patio de la fortaleza, las tres mujeres y el chofer, salieron rumbo a Salcedo.

    Ya fuera de Puerto Plata, el jeep se desplazaba por la serpenteante carretera y al llegar al puente de Marapica, fueron detenidos por cuatro hombres que iban en un cepillo, el cual atravesaron en medio del puente. Las tres mujeres fueron obligadas, a punta de pistola, a subirse al asiento trasero del vehículo de sus verdugos, mientras tres de estos se montaban con el chofer en el jeep, dirigiéndose hacia La Cumbre donde estaba la casa, en la que les esperaba el capitán Peña Rivera para darles las instrucciones finales.

    Los dos vehículos entraron al patio de la casa. Las hermanas y el chofer fueron llevados a la fuerza por los sicarios dentro de la casa. De inmediato, Peña Rivera hizo una seña a de la Rosa para que actuaran, retirándose hacia una lejana habitación de la casa. Entró a la casa y los repartió entre sus otros tres compañeros que debían ejecutar el plan, al igual que pañuelos para ahorcar a las víctimas.

    Fue así entonces que durante varios minutos unos quejidos y alaridos que no pudieron escucharse fuera de la estructura de la vivienda construida de adobe y forradas de caoba fueron emitidos, y con la respiración entrecortada, los sicarios dieron por terminada su labor de exterminio.

    Los cuerpos de las mujeres y el hombre ya no hacían ningún movimiento convulsivo, las apalearon hasta morir para luego introducir los cuerpos en el coche y simular un accidente de tráfico. El sargento de la Rosa se dirigió entonces al aposento donde estaba Peña Rivera y le dijo: «Señor, misión cumplida».
    Repercusiones
    Trujillo creyó en el momento que había eliminado un gran problema. Sin embargo, el asesinato le trajo muchos inconvenientes y fue el principio de su desgracia. La muerte de las Mirabal causó gran repercusión en la República Dominicana. La publicidad resultante provocó que el pueblo dominicano se mostrara cada vez más proclive a apoyar a las Mirabal y sus ideales. Esta reacción contribuyó a despertar conciencia en el público, y finalmente culminó con el asesinato del dictador el 30 de mayo de 1961.

    Asesinos intelectuales
    -Rafael Leónidas Trujillo, Generalísimo y jefe de estado de la República Dominicana.
    -José René (Pupo) Román Fernández, Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas.
    -Cándido Torres Tejada, Jefe de Operaciones del Servicio de Inteligencia Militar en la estación central en Ciudad Trujillo.

    Ejecutantes
    -Víctor Alicinio Peña Rivera
    -Ciriaco de la Rosa
    -Ramón Emilio Rojas Lora
    -Alfonso Cruz Valerio
    -Emilio Estrada Malleta, de origen cubano.
    -Néstor Antonio Pérez Terrero
    -José Andeliz

    Juicio e impunidad
    En junio de 1962, se inició el juicio en contra de los acusados y cómplices del asesinato de las hermanas Mirabal y su acompañante Rufino de la Cruz.

    En el banquillo de los acusados fueron sentados los autores materiales del cuádruple crimen, Ciriaco de la Rosa, Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ramón Emilio Rojas Lora y Néstor Antonio Pérez.

    Como cómplices fueron juzgados Sandito Almonte, Cándido Torres Tejada (ausente en el juicio), jefe de Operaciones del Servicio de Inteligencia Militar en la estación Central en Ciudad Trujillo, Víctor Alicinio Peña Rivera, jefe de Operaciones del SIM en el Cibao, Silvio Antonio Gómez Santana, Viterbo Álvarez (Pechito), Pedro Peña Ortiz y David Olivero.

    El magistrado doctor Osvaldo B. Soto, presidía el tribunal especial. El Procurador fiscal era el doctor Rafael Valera Benítez, mientras que la parte civil estaba representada por los doctores Héctor Sánchez Morcelo, Ramón Pina Acevedo, Francisco Carvajal Martínez, Antonio Guzmán y Miguel A. Vásquez Fernández.

    El abogado de la defensa de los acusados fue el abogado de oficio Héctor Barón Goico. El tribunal condenó a los principales acusados a la pena máxima de 30 años, excepto a Ciriaco de la Rosa que de manera insólita fue condenado a solo 20 años por supuestamente colaborar con la aclaración del crimen, aunque realmente nunca las cumplieron, tiempo después y con la ayuda de grupos militares trujillistas fueron provistos de pasaportes y sacados de la República Dominicana.

    Ciriaco de la Rosa reveló durante el juicio posterior al asesinato lo siguiente :
    «Después de apresarlas, las condujimos al sitio escogido, donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas (María Teresa). Alfonso Cruz Valerio eligió a la más alta (Minerva), yo elegí a la más bajita y gordita (Patria) y Malleta, al chofer, Rufino de La Cruz. Ordené a cada uno que se internara en un cañaveral a orillas de la carretera, separadas todas para que las víctimas no presenciaran la ejecución de cada una de ellas.
    Ordené a Pérez Terrero que permaneciera en la carretera a ver si se acercaba algún vehículo o alguien que pudiera enterarse del caso. Esa es la verdad del caso. Yo no quiero engañar a la justicia ni al pueblo. Traté de evitar el desastre, pero no pude, porque de lo contrario, nos hubieran liquidado a todos.»

    Estas declaraciones fueron desmentida poco después al descubrirse que el crimen ocurrió realmente en los terrenos de la casa de La Cumbre, pues Peña Rivera quería ver los cadáveres con sus propios ojos antes de ordenar tirarlos por el precipicio, pues tenía que dar un informe fidedigno a sus superiores.

    Entierro
    Las Mirabal están enterradas en Ojo de Agua, en las afueras de la ciudad de Salcedo, en la provincia Hermanas Mirabal en la República Dominicana. El lugar se ha convertido en un museo en su honor y está abierto al público.
    También hay allí una biblioteca, librería y una tienda de recuerdos. Enterrado en el mismo lugar también están los restos de Manuel Aurelio Tavárez Justo, quien fuera esposo de Minerva.

    Controversia sobre el asesinato
    En febrero de 2010 fue lanzado el libro «Trujillo, mi padre: En mis memorias, Angelita» de la autoría de Angelita Trujillo, hija del dictador Rafael Leónidas Trujillo, el cual habla en unos de sus capítulos sobre las hermanas Mirabal y su asesinato.

    El libro asevera que José –Pupo- Román Fernández manda a matar a las Mirabal por órdenes supuestamente de Luis Amiama Tió (uno de los ejecutantes de Trujillo) y Segundo Imbert Barrera (hermano de Antonio) desligando a su padre del hecho.2​ Después de esas revelaciones del libro, las protestas en el país no se hicieron esperar y calificaron como sofisma su contenido.

    Homenajes
    – En honor a estas valientes mujeres, cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer.1​ Esto fue establecido en el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en Bogotá, Colombia en el año 1981.
    – En Ojo de Agua se conservan sus trajes, sus pertenencias y sus habitaciones, tal y como estaban en el momento de su muerte. La finca se ha convertido en un museo que puede ser visitado. No lejos de allí vivía la única hermana Mirabal que no fue asesinada: Dedé.
    – La escritora estadounidense de origen dominicano Julia Álvarez escribió una novela basada en las hermanas Mirabal, con el título En el tiempo de las mariposas (In the time of butterflies) que luego fue llevada al cine por Mariano Barroso.
    – Una de las Estaciones del Metro de Santo Domingo, lleva su nombre.
    – El 2 de octubre de 2007 se emitió un billete de 200 pesos alusivos a las hermanas Mirabal.
    – En honor a ellas los botánicos Francisco Jiménez Rodríguez y Liliana Katinas le dedicaron una especie de planta nueva para la ciencia, Salcedoa mirabaliarum F. Jiménez R. & L. Katinas, arbolito endémico de La Española, descubierto en las montanas de la provincia Hermanas Mirabal. Fue publicada bajo el artículo “Salcedoa gen. nov., a biogeographic Enigma in the Caribbean Mutisieae (Asteraceae)”, en la revista científica Systematic Botany (2004), 29(4): .987-1002, de la American Society of Plant Taxonomist.”

    Filmografía
    Año Película Director
    – 2001 En el tiempo de las mariposas (TV) Mariano Barroso
    – 2007 Oriundos de la noche (Documental) Javier Balaguer
    – 2008 Crimen Etzel Báez
    – 2009 Codename: Butterflies (Documental) Cecilia Domeyko
    – 2010 Trópico de sangre Juan Delancer

    Familia
    Bélgica Adela Mirabal Reyes fue la única de las hermanas que no fue asesinada. Dedé vivió en la casa donde nacieron y trabajó para preservar la memoria de sus hermanas a través del Museo Hermanas Mirabal, que también se encuentra en Salcedo. Dedé escribió su primer y único libro titulado «Vivas en su jardín», publicado el 25 de agosto de 2009. Falleció el 1 de febrero de 2014 debido a problemas pulmonares.4​
    Uno de sus hijos, Jaime David Fernández Mirabal, psiquiatra y fungió como vicepresidente durante el primer período de gobierno de Leonel Fernández. También Minou Tavárez Mirabal, quien es hija de Minerva. Minou es filóloga. Fue diputada de la República Dominicana por el Distrito Nacional y candidata a la presidencia por el partido Alianza por la Democracia (APD) en las elecciones de 2016.

    Fuentes Integras: https://es.wikipedia.org/wiki/Hermanas_Mirabal


     

  • Noticias Dominicanas

    Eugenio Maria de Hostos

    Este insigne hombre se destacó como pedagógo, político, sociólogo, moralista y escritor. Fue un puertorriqueño, nacido el 10 de Enero de 1839 en Mayagüez, profesó un gran amor y apego a la República Dominicana a tal punto que murió en Santo Domingo.

    Los padres de Hostos fueron Eugenio de Hostos y Rodríguez y Doña Hilaria de Bonilla y Cintrón. Fue Bautizado el 12 de abril del mismo año en que nació en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria, en la mencionada ciudad.

    Eugenio María de Hostos, también conocido como «El ciudadano de América», cursó sus estudios primarios en el Liceo de San Juan de Puerto Rico y los secundarios los realizó en España, posteriormente cursó estudios en la Facultad de Derecho de Madrid.

    Viajó a París, desde donde pasó a la ciudad de Nueva York, aquí luchó por la Independencia Cubana, fundó el periódico «La revolución» con el fin de lograr la liberación de Cuba.

    A partir de 1871 comenzó a recorrer América del Sur (Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil), presentando su ideario antillano en defensa de la libertad de sus pueblos.

    En Chile profundizó sus ideas educativas y en la instrucción de la mujer; aquí publicó el Juicio crítico de Hamlet. Fue miembro de la Academia de Bellas Letras de Santiago.

    En 1875 regresó a las Antillas, radicándose en la República Dominicana, país que gozaba de libertad, y desde Puerto Plata y Santo Domingo, dirigió Las Tres Antillas. El ideal de Hostos era lograr la Confederación Antillana.

    Volvió nuevamente a Nueva York. Luego se dirigió a Caracas (Venezuela), y allí contrajo matrimonio con Belinda de Ayala Quintana.

    Al concluir la guerra de Cuba, con la firma de la paz del Zanjón, regresó a Santo Domingo, donde fue nombrado Director de la Escuela Normal y fue profesor de Derecho y de Economía Política en el Instituto Profesional.

    En 1889 fue a Chile, donde ejerció tareas docentes, fue Director del Liceo de Chillán y del Liceo Amunástegui de Santiago. En este país realizó varias publicaciones y estudios pedagógicos, literarios y políticos.

    Sobre Hostos, Don Pedro Henríquez Ureña dijo: «Vivió en los tiempos duros en que florecían los apóstoles genuinos en nuestra América».

    Entre las obras de Eugenio María de Hostos se pueden citar:
    Biografía Crítica de Plácido; La novela de la vida; La tela de Araña; La peregrinación de Bayoán (1863); Poesías y Comedias; Plácido (Ensayo); Comedias (1886); Crítica Literaria; Ensayo crítico de Hamlet; Meditando; Lecciones de Derecho Constitucional y Moral Social.

    Otras obras son: Tratados de Lógica, Ciencia de la Pedagogía y Geografía Evolutiva; Los frutos de la Normal; Proyecto de Ley de Enseñanza Pública (Santo Domingo); Programa Oficial para las Escuelas de la República (República Dominicana); Reseña Histórica de Puerto Rico (Ensayo); Mensaje a Colombia (Ensayo); Discursos pronunciados en la primera investidura de alumnas del Instituto de Señoritas (1887).

    La obra de Hostos ha sido recogida en veinte volúmenes por el gobierno de Puerto Rico en una edición de sus Obras completas (1940).

    Hostos falleció en Santo Domingo el 11 de agosto del año 1903.

    Fuentes: http://enciclopediadominicana.org/Eugenio_María_de_Hostos

  • Noticias Dominicanas

    María Montez

    Nació en Barahona, hija del señor Isidoro Gracia García, español, y Regla Teresa María Vidal, oriunda de Baní, el día 6 de Junio de 1912. Llamada María Africa por su padre en homenaje a su tierra natal, la Isla de la Palma (una de las Islas Canarias), que aunque pertenezca a España está localizada en el continente africano.
    Su padre se dedicó a la exportación de madera, específicamente guayacán (lignum vitae) y también a la venta de tejidos, aparte de poseer los títulos de Vicecónsul Honorario de España.

    Fue la segunda hija de una prole de 10 (Isidoro, Aquilino, Joaquín, David, Ada, Consuelo, Luz, Luis, Jaime y Teresita), procreada por los esposos Gracia-Vidal. Desde muy pequeña mostró inclinación por el cine y se esmeró en el aprendizaje del idioma inglés (que estudió sin maestro) escuchando canciones y leyendo revistas norte-americanas; y con la lectura de periódicos y revistas, fue cultivando su intelecto, pese a que sólo estudió hasta el octavo grado de la que era entonces la educación primaria.

    Sobre su infancia a María le gustaba contar que ella tenía la responsabilidad de cuidar a su hermanita Lucita, lo cual le impedía a veces, ocupar la posición de pitcher en el equipo de beisbol de sus hermanos. Hasta que un día descubrió que si soplaba, suavemente los ojos de la pequeña conseguía que se durmiera y ella quedaba en libertad de irse a jugar beisbol con sus hermanos, bajo el ardiente sol tropical de Barahona.
    Cuando a sus contempóraneos de Barahona le preguntaban que opinaban sobre que su María Africa se convirtiera en actriz, ellos solían decir: «Ella nació con esa vocación.»

    Sus vecinos de Barahona comentaban que de pequeña, en vez de jugar a las muñecas, creaba su propio escenario tendiendo una gran sábana blanca de una pared a otra, de su casa, que era tenuemente iluminada con una lámpara de gas.

    Explicaba sus clases en el colegio como si estuviera frente a un público, haciendo gestos con las manos y el rostro. Muchos la recordaban como una niña feliz con mucha imaginación.

    Contrajo matrimonio dos veces. La primera en su pueblo natal con el banquero irlandés William McFeeters, el 28 de noviembre de 1932, que era el representante en Barahona del First National City Bank of New York y con quien estuvo casada casi siete años, hasta su partida a Nueva York.

    Su primer trabajo en New York fue posar para la portada de una revista por la suma de US$50.00
    McCleland Bracly, famoso pintor neoyorkino, la conoció a través de la prensa. Desde entonces comprendió que nadie encarnaría mejor que ella el prototipo de la mujer cosmopolita, cuyas características raciales no son específicas de ninguna región del mundo en particular. Así él no tuvo que superponer distintos tipos raciales para ejecutar su obra de arte.

    A la develización del cuadro de Barclay, siguió una repentina avalancha de ilustradores, fotógrafos y agencias de modelaje. Todos con estupendas ofertas para la escultural dama que no era tan joven como aparentaba. Según el original de su acta de nacimiento cuando llegó a New York, el 3 de julio de 1939, tenía 27 años y no 19, como dicen algunos libros de cine.
    El éxito alcanzado es sólo relativo. La primera en reconocerlo es ella misma.

    María recibe una llamada de parte de uno de sus informantes, para comunicarle que el señor George Schaeffer, importante ejecutivo de la RKO, se hallaba en la ciudad y almorzaría en el Restaurant 21. Montez llega con mucha anticipación al restaurante, muy bien vestida, en compañía de su agente Louis Schurr.

    Ella se acogió a su acostumbrado acto coquetil, sonriendo bellamente, ladeando la cabeza retozona, y riendo alegremente. Al efectuar su pedido al camaremo, Schaeffer, no pudo evitar el observar su acentuada belleza extranjera, y pronto envió una tarjeta de negocios a su mesa.

    Luego el empresario preguntó a la joven si aceptaría someterse a unas pruebas de cine. Ella exclamó: ¡Películas! ¿Qué daño pueden hacerme?
    Un sabueso, empleado de Joe Pasternark, directivo de la Universal, rival de la RKO Radio Pictures, se valió de su astucia para ver las pruebas de cine que Schaeffer propusó a María. Este hombre tuvo la pericia de adivinar el potencial subyacente en Montez. Le hizo a Louis Schurr una oferta razonable: la contratación de los servicios de su cliente con el sueldo de US$150 semanales, el pago de viaje a Hollywood y otras prestaciones.

    Cuando María arribó a Hollywood, no permitió que el lujo de sus ambientes deslubrarán sus sentidos, por el contrario, tuvo la valentía de afirmar:
    Si Hollywood es la ciudad del espectáculo, yo ofreceré el mío.

    Denme sólo tres meses; yo he leído como los artistas utilizan la publicidad, y he estudiado la forma de promocionarme.
    Antes de contratar a la famosa y exclusiva diseñadora de modas, Vera West, dijo: Mi público espera que luzca como una estrella, y así escojo mi ropa. Sin embargo, ante ellos trato de comportarme como una vieja e íntima amiga.

    María eligió el apellido Montez en honor a una famosa bailarina aventurera llamada Lola Montez, pensó que acoplaría muy bien con su personalidad y con su primer nombre de pila. Ella se sintió más familiarizada con éste nombre que con cualquier otro, pues su padre solía mencionarlo en los largos y habituales coloquios que sostenía con ella.

    La primera película en que aparece brevemente, como una beldad que se exhibe en traje de baño en un concurso de belleza, es LUCKY DEVILS (Malvados con Suerte), en 1941. Aunque fue favorecida con un excelente enfoque (muy de cerca), le fueron asignadas sólo algunas líneas de diálogo trivial. Su nombre fue omitido en el reparto de esta película de clase B, mientras que el de Janet Shaw, con una participación menos importante, si apareció. Lo cual según Robert Parish y otros autores, debió haberle enfurecido muchísimo a la temperamental actriz.

    BOSS OF BULLION CITY (El Amo del Oeste) es el título de la próxima cinta en que actúa. La suerte parece hallarse de su parte en esa oportunidad que comparte honores estelares con Johnny Mack Brown.
    Después de ser la protagonista femenina de la segunda de sus 26 películas, debe conformarse con una breve participación en un filme de clase B, THE INVISIBLE WOMAN (La Mujer Invisible), paradójicamente sólo dice una frase.

    Para compensar este mal momento en la carrera recién comenzada, tiene la insólita idea de fundar su propio club de admiradores el MONTEZ FOR STARDOM CLUB (Club para el estrellato de la Montez) compuesto en gran parte por coleccionistas de fotografías de artistas en poses sensuales y con escasa ropa, que hoy en día sería catalogadas de candorosas. María se atrevió a enviarse a sí misma, gran parte de las cartas que recibió, luego de sus admiradores se hubiesen asociado.

    La suerte la acompaña en su siguiente película, THAT NIGHT IN RIO (Aquella Noche en Rio), luce esplendorosa por primera vez en tecnicolor. La Universal cede a María a la empresa rival, 20th. Century Fox, para aparecer en una película con Carmen Miranda, Alice Faye y Don Ameche. La revista LIFE fue particularmente elocuente al destacar la actuación de Montez, a quien concedían tanta importancia como a Carmen Miranda y a Alice Faye.

    En este filme, María baila una contagiosa rumba, haciendo destacar los reflejos rojizos de su cabello, probando que se veía maravillosamente bien en colores por primera vez.
    Los de la Universal desperdician su trabajo en esta cinta, le sugieren, como muy poco acierto, teñirse de rubio, muy común en ese medio y que en nada armoniza con sus exóticos rasgos, también ignoran sus reclamos de que no la releguen a papeles secundarios en películas de poca calidad.

    En RAIDERS OF THE DESERT (Jinetes del Desierto), película que la pone por primera vez, con diáfanos velos y con los magníficos escenarios que intentan llevar a pantalla la magia del Lejano Oriente.

    En MOONLIGHT IN HAWAII (Claro de Luna en Hawaii), los espectadores tendrán que aceptarla en sexta línea como Ilani, la rubia nativa de la Isla Principal.
    La Universal no estaba favoreciendo a Montez, a pesar de que el público, la mayoría compuesto por soldados que están en la Segunda Guerra Mundial, comienza a incluirla entre sus pin-up girls. Este término se usaba para designar a las artistas, cuya foto en traje de baño, era objeto de colección para un nutrido grupo de aficionados. Así María adornaba el interior de los lockers (armarios) utilizados por los combatientes, separados por miles de kilómetros de sus hogares.
    Otra prueba de su popularidad en aumento, es la invitación de la Harvard Student Union le extiende con motivo de su gran baile de Halloween, en octubre de 1941. Ocasión en que bailó con más de 900 estudiantes al mismo tiempo.

    Algunos días después los periódicos reportan con grandes titulares lo que acontece en el frente de batalla, María deja perplejo al público con la inesperada declaración de que es la novia del Teniente Comandante Claude Strickland, que se halla perdido en acción. «Sé que está vivo en algún sitio», afirma con lágrimas en los ojos la no muy conocida artista (en ese momento) María Montez. Lo cual fue una de sus primeras bromas y travesuras que ella utilizaba para llamar la atención, como el de comentar a la prensa que ellá aceptó la oferta de trabajo de la Universal porque esta empresa carecía del complemento de estrellas glamorosas. En aquel momento, la Universal contaba con estrellas como Marlene Dietrich y Loretta Young.

    En 1942, ella actúa en la primera película del género escapista, SOUTH OF TAHITI (La Reina de la Selva o la Venus de la Selva). María actúa como la muchacha blanca que vive en una ensoñadora isla del continente asiático. Esto fue ideado por la Universal con la finalidad de competir con la Paramount Pictures, cuyas películas, estelarizadas por la legendaria Dorothy Lamour, en el desierto, en la selva ó en una isla tropical, abarrotaban las salas de espectadores ávidos de escapar de las preocupaciones de la Segunda Guerra Mundial.

    Pese al éxito obtenido con la anterior película, María es insertada nuevamente en una película de clasificación B, cuyo título es BOMBAY CLIPPER (El Vuelo de Bombay), una intrascendente cinta de espionaje, que no favorece a su carrera.
    Poco después, María se presenta a los espectadores en la producción: THE MISTERY OF MARIE ROGET (El Misterio de Marie Roget), basada en la obra homónima de Edgar Allan Poe.

    La asociación de escritores The Manuscripters le otorgó a María Montez un premio por su poesía Crepúsculo (TWILIGHT), la cual fue publicada en la Revista Literaria Latinoamericana Baho Rueo, en 1942.
    Algunos de sus versos fueron publicados por el periódico Sunday Mirror el 3 de mayo de 1943.
    El 1° de octubre de 1942, María encontraría el amor por segunda vez en la estación ferrovaria de Dearborne, se enamoró a primera vista del apuesto caballero que, pese a ser alto (6 pies de altura), de tez blanca, ojos azules y pelo rubio, tenía cierto aire que lo diferenciaba del promedio de los norteamericanos. Era el actor francés Jean Pierre Aumont, que estaba contratado por la Metro Goldwin Mayer, para actuar en THE CROSS OF LARRAINE.

    Desde que la ví por primera vez deseaba intensamente, hacer una formal proposición de matrimonio a María, pero no encontraba el valor para hacerlo, porque mis deberes como oficial francés me reclamaban y, en breve, tendría que despedirme de ella. Hasta que un día me escuché a mí mismo preguntarme: «¿Te quieres casar comingo?» Según refiere Aumont en la autobiografía Sun and Shadow.
    La respuesta de María fue: ¡Sí, me casaría contigo aunque tuvieras que salir para la guerra al día siguiente!, pero dame unos minutos para consultar con mi astrólogo respecto a la fecha que has elegido. Carroll Lighter Norwell, famoso astrólogo de Hollywood, le dió una respuesta favorable y fijaron la boda el día que Jean Pierre escogió: 13 de Julio de 1943.

    María le regalo a Jean Piere un brazalete con la siguiente dedicación: Adoro a Jean Pierre porque me regala rosas blancas; si me regalara un fino obsequio de Cartier no me haría tan feliz.
    La boda se realizó en la casa de María. La dama de honor fue Janine Crespin, acompañada del best man Charles Boyer, el pintor Frederic Sprague fue el organista que interpretó la marcha nupcial y como invitados de honor estaban su astrólogo, su jardinero y dos masajistas húngaros. En la ceremonia los recién casados se besaron 112 veces. Lamentablemente, para María, Aumont tuvo que partir a la guerra, poco tiempo después.

    ¡Por fin! La Universal ha descifrado la complicada clave de sus encantos, eligiéndola como el centro de la que se perfila como acertada producción para el cinema, que llevará el sugerente título de: ARABIAN NIGHTS (Las 1,001 Noches). Ambientado en el maravillos Cercano Oriente, este film, en tecnicolor, ofreció a Montez la oportunidad de vestir el tradicional ropaje oriental. Sus ojos rasgados y sus facciones fueron espléndidamente resaltados por los turbantes, mientras las túnicas, los velos se acoplaron increíblemente bien con su silueta.
    El bello efecto logrado en María por dichos atuendos causó una notable influencia en las modas occidentales, especialmente con los turbantes. Luego de 3 años de esfuerzos ininterrumpidos, ella comenzaba a disfrutar las bondades de la victoria.

    Esta fue la primera película que co-protagonizó con Jon Hall y Sabú.
    LAS MIL Y UNA NOCHES fue la película que inspiró la célebre frase de María: ¡Luzco tan hermosa que contemplar mi imagen me estremece de placer! También marcó el inicio de una popular serie de filmes de tipo escapista, que fueron realizados por la Universal entre 1942 y 1945. WHITE SAVAGE (La Salvaje Blanca), segunda de esta serie, fue la película que consagró a María como la indiscutible Reina del Tecnicolor (Queen of Technicolor).

    Para continuar con el tema del Oriente, el Estudio produjo después ALI BABA AND THE FORTY THIEVES (Ali Babá y los 40 Ladrones). En los países donde se exhibió la película, las salas de cine fueron colmadas por verdaderas oleadas de público.
    María protagonizó COBRA WOMAN (La Reina Cobra) en 1944, una rara historia que tiene lugar en una aldea en que habita una cruel sacerdotisa, es un verdadero reto para ella, porque tiene el doble papel de las hermanas gemelas: Nadja, la tiránica soberana de una tribu de adoradores de serpientes, y de Tollea, la noble y sencilla muchacha.

    Los críticos coincidieron en afirmar que la Montez apelaba a su extraordinario poder de convicción para interpretar los variados personajes del filme, así como a su deleitante narcisismo, para compensar los recursos dramáticos que no poseía.
    Siödmak, director de COBRA WOMAN, después de trabajar junto a María, dijo: La Montez es una de las pocas actrices cuyo comportamiento habitual es influenciado por su trabajo como actriz: si es una reina, exigirá a sus compañeros que se inclinen ante ella aún en los recesos, pero, si es una esclava, puedes tratarla con el mayor despotismo sin que emita una sola queja.
    María consiguió apropiarse del triunfo, a pesar de ser una recién llegada (new comer), (en su época las extranjeras que entraban en Hollywood eran llamadas así), de haber iniciado su carrera a la edad de 28 años y de que apenas dispuso de tiempo para su preparación cinematográfica, lo cual no le permitió desarrollar facultades de carácter dramático.

    La Tempestuosa Montez (Dominican Dynamite), siempre tenía un largo séquito de periodistas que la seguían a todas partes, ya que no sólo proporcionaba material para escribir una columna periodística, sino qpara redactar una página completa de un diario. Cuando no había ninguna novedad entre los miembros de la colonia del cine, los editores de Los Angeles les gritaban a sus reporteros: ¡Vayan a Bervely Hills, a ver qué esta haciendo la Montez!; según el periodista Pete Martin del Saturday Evening Post.

    Obtuvo un reconocimiento en República Dominicana, su país, fue la condecoración, la Orden de Juan Pablo Duarte en el Grado de Oficial y la Orden de Trujillo en el mismo grado, que le otorgó el dictador Rafael Leonidas Trujillo en noviembre de 1943, cuando se filmaba la película GYPSY WILDCAT (Alma Gitana).
    GIPSY WILDCAT reportó a la Universal millonarias sumas de dinero. La Universal quería continuar con este tipo de películas, pero Montez tenía miedo de ser estereotipada y no se prestaría, a que los implacables cineastas la convirtieran en una actriz que sólo podía interpretar determinados roles, siempre acompañada del mismo actor y encasillada en la misma clase de película (ya había actuado en más de 4 películas con Jon Hall).

    Anne Gwynne, amiga personal y artista también de la Universal, dijo al final de su carrera: Si hubiera seguido el ejemplo de María Montez, estoy segura de que el Estudio me hubiera ortogado mejores oportunidades.
    También en 1944, María Montez fue una de los invitados de la Primera Dama de E. U. A., Eleanor Roosevelt, para el cumpleaños de su esposo, el Presidente Franklin D. Roosevelt, en el Hotel Statlor en Washington, D. C.
    Antes de que concluya 1944, ocurre el estreno de BOWERY TO BROADWAY (Camino a Broadway), película en blanco y negro que rompe momentáneamente, con la secuencia de sus películas escapistas iniciada en 1942.

    En una entrevista concedida a una periodista del Miami Daily News el 29 de enero de 1944, la artista expresaba que:
    Alguien apasionado ha llegado a decir que soy la mujer más linda del mundo, pero espero que usted no llegará a creer nunca esa exageración. Otras revistas artísticas han divido sus opiniones: unas han asegurado la excelencia de mi materia gris, mientras otras me colocan casi al borde de la estupidez.
    En 1944, María era promocionada como Embajadora de Buena Voluntad de los países latinoamericanos ante los Estados Unidos dentro de la denominada política del buen vecino.

    En 1945 únicamente actúa en la película SUDAN (Sudán), que fue la última de sus películas escapistas, las cuales llenaron toda una época en la historia del cine norteamericano de los años cuarenta.
    También en 1945 surgen cambios en la vida de la Montez, el primero fue traer desde su pueblo natal de Barahona, a sus hermanos Jaime, Ada, Luz, Consuelo, Teresita y Lucita, quienes intentaron incursionar en el mundo del cine. Y el segundo, cuando Jean Piere Aumont regresó de la guerra en mayo de 1945.
    Según Lucita, María le recomendó lo siguiente: Lo primero que debe hacer una joven que desea ser artista, es creerse la más bella e importante de todas las mujeres que habitan la tierra. En otras palabras, siéntete como si fueras una reina. No te atemorices frente a ninguno de los directores, por muy exigentes y malhumorados que éstos puedan parecerte. Recuerda, mi querida Lucita, que el público y no ellos, tiene la última palabra.

    A pesar de no tuvieron mucho éxito en el cine. Consuelo actuó en PIRATES OF MONTEREY con el seudónimo de Julia Andre y se casó con el publicista de la Universal, Keneth Carter.
    Luz Montez contrajo matrimonio con el periodista del Paris Match, Jean Roy, cuyo verdadero nombre era Ives L. Leleu.
    Su hermano Jaime Gracia, con el seudónimo de Jaime Montez, actuó en las películas TIME OF CUCKOO, MONTSETRRAT, LIVE WIRE, HEAVEN CAN WAIT, BULL FIGHT, ANA LUCASTA y BAD MAN. Unos años después decidió ingresar en el ejército americano, obtuvo el grado de sargento y participó en la guerra de Corea.
    Teresita llegó a ser contratada como modelo exclusiva de la revista francesa VOGUE en los años 50.

    María se rehúso a trabajar en la película FRONTIER GAL, estaba cansada de las películas escapistas, por lo cual recibió una sanción de la Universal con una faltal suspensión de su contrato aunque tiene el atenuante de ser sólo temporal.
    La película FRONTIER GAL (1945) sería entonces protagonizada por la actriz Ivonne de Carlo, que luego sustituye a María en SALOME WHERE SHE DANCED, esta última fue acribillada por la crítica, sin embargo lanzó a De Carlo al estrellato.
    Ivonne De Carlo y Maureen O’Hara fueron convertidas en protagonistas de sus extravagantes filmes. Pero ninguna de las dos consiguió superar la maravillosa presencia escénica de María, ni su encantador narcisismo, ni fue tan única como la más convincentes de las reinas del cine escapista que se perpetuaría como la Reina del Tenicolor, pues ninguna de sus herederas recibirá tan fastuoso título. Según Jerry Vermille, en Screen Facts, No. 13, Vol. 3 (pág. 19), 1966, EUA.

    La película TANGIER (Tangér), fue concebida por la Universal con el propósito de complacer a María. Pese a que una vez más su belleza sobresale, esta cinta en blanco y negro, fue catalogada como el error más grande de toda su carrera, porque permitió que muchas de sus hasta entonces desconocidas limitaciones, salieran a flote.
    El 14 de febrero de 1946, a las 8 horas y 14 minutos, María dió a luz una hermosa niña saludable de 8 libras y 3 onzas, que recibió el nombre de María Christina. Hoy en día, conocida como la actriz Tina Aumont (ó Tina Marquand).
    Jean Pierre Aumont, su esposo, comentó sobre ella en ese momento: María Montez tenía una doble personalidad, la que Hollywood había creado, y la madre y esposa. . . aquella mujer llena de sencillez, culta y romántica y de una humanidad desbordante.
    Mientras filmaban THE EXILE (La Caída de un Reino ó El Desterrado), en 1946, María, demsiado tarde para protestar, se entera de que el nombre de que la promoción sólo menciona a Douglas Fairbanks Jr. y que ella aparece solamente en 20 minutos del filme. La Universal había firmado un contrato para 8 películas en calidad de protagonista, María y sus abogados llevaron el caso a la corte y ganó la demanda de US$250,000.00
    Luego protagoniza nuevamente en tecnicolor la película PIRATES OF MONTEREY (Piratas de Monterey). María toma de improviso la decisión de abandonar para siempre la Universal. Sus directores no movieron un dedo para evitar el alejamiento de unas de sus actrices más taquilleras, pero tampoco disimularon que los resentimientos a causa de la demanda de María, pesaron más que el interés por conservarla. María Montez, deprovista de obligaciones con ninguna empresa cienematrográfica, firmará inicialmente con el productor de cine, Symour Nebenzal, para realizar la película THE SIREN OF ATLANTIS (La Sirena de la Atlántida* ó La Atlántida), con la empresa United Artits.
    Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, María Montez se traslada a París con su esposo Jean-Pierre Aumont.
    Jean Pierre deseaba poder retornar a París para deshacerse de las limitaciones que su acento le acarreaba: Al principio mi acento era mi mejor aliado, pero luego se convirtió en una pesada carga. A causa de éste, los cineastas norteamericanos sólo me tomaban en cuenta para actuar de héroe de sus películas.

    Entretanto, en mi fuero interno, aumentaba la necesidad de interpretar papeles de carácter dramático.
    Las circunstancias para María eran muy diferentes. En 1946, cuando partió al continente europeo, aún podía ser considerada como la actriz más taquillera de la Universal y, aunque su contrato se hallaba a punto de expirar, el Estudio le había ofrecido uno nuevo, por 7 años más, y en condiciones más ventajosas.
    El recibimiento que los franceses tributaron en esta ocasión al actor galo y a su bella esposa, la primera estrella del cine norteamericano que visitaba esta nación después de la guerra, fue muy halagador para éstos.

    Los franceses llegaron a manifestarle una gran simpatía a la hermosa estrella. Paulette Gallard se peinaba en el mismo salón de belleza que ella y no olvida su desmesurada risa, igual que su voz con ese acento tan marcado y particular, frecuentemente lanzando palabras picantes que todos encontraban encantadoras.
    Del 20 de septiembre al 5 de octubre de 1946, María Montez y su esposo fueron invitados al Primer Festival del Cine en Cannes.

    La primera película que Jean Pierre y María realizaron en Francia fue HANS LE MARINE (Hans el Marino). François Villiers, hermano de Jean Pierre, fue quien dirigió el filme. También actuaron en esta ocasión Lilli Palmer y Jean Roy, el esposo de Luz (Lucita) Montez.
    La siguiente película de María fue PORTRAIT D’UN ASSASIN (Pasión Prohibida), filmada en Francia por Bernard Roland. Importantes actores de Europa como Erich Von Stroheim, Arletty y Pierre Braseur figuran en papeles importantes. Según los críticos María lució más seductora y convincente. Lo que prueba que sus dotes histriónicas comienzan a madurar.

    Mientras María trabajaba en esta película, Jean Pierre cosechaba éxitos con EL EMPERADOR DE CHINA, una obra de teatro de su autoría, en la cual también desempeñaba uno de los papeles principales junto a Lilli Palmer y a Phyllis Risk. La obra fue adaptada por Philip Barry para ser presentada en Broadway con el nombre MY NAME IS AQUILON.
    Luego María viajó a Italia para desempeñar el rol protagónico de la película IL LADRO DI VENEZIA (El Ladrón de Venecia). Su actuación fue elogiada en forma unánime por la crítica: No cabe duda; ésta es la mejor actuación de toda su carrera.

    Durante la filmación de esta película María tuvo una fuerte pelea con Jean Pierre, lo que sorprendió a los medios porque nunca habían despertado comentarios, la pareja era considerada como uno de los matrimonios más sólidos del cine.
    El 22 de marzo de 1949, Jean Pierre se expresó en los siguientes términos al ser entrevistado por la prensa: Los sueños de amor no duran para siempre. Pero su unión era tan fuerte que pudo rebasar la crisis y algunas semanas después el actor parisino comentaba a los periodistas: Estoy escribiendo una obra de teatro para María. Ante la posibilidad de que nuestro matrimonio se disolviera, nuestro amor se ha vuelto más intenso.

    En su octavo aniversario, María le regaló un carro Alfa Romeo y él escogió para ella unos originales aretes de platino y diamantes diseñados por un talentoso joyero búlgaro. Muchos años después estos aretes fueron obsequiados por Jean Pierre a Diana Ross en la película MAHOGANY (1973).
    La segunda película italiana de Montez fue AMORE E SANGUE (Tierra de Violencia).
    A su regreso a París, María comienza a prepararse para su debut en teatro con la obra L’ILE HEREUSE (La Isla Feliz), que Jean Pierre escribiera para ella.

    La obra fue estrenada en enero de 1951 en el teatro Eduardo VII de la Ciudad Luz, María interpretaba el personaje de una actriz hipanoamericana llamada Carlota Goya, que al llegar a Hollywood es víctima de intrigas y ofensas por parte de importantes personalidades del cine. L’ILE HEREUSE fue tan bien acogida en París que después fue montada en otras ciudades europeas.

    El actor francés y la actriz dominicana viajan a Italia para compartir la filmación de la película LA VENDETTA DEL CORSARO (La Venganza del Corsario), en la que ambos volverían a actuar como los principales personajes del filme.
    En esta oportunidad Jean Pierre puede apreciar el afecto que su esposa inspira en los italianos, lo cual le emociona profundamente: Los italianos le pedían autógrafos por las calles y ella les lanzaba besos. En una ocasión en que nos encontrábamos en el restaurante Santa María Trastevere, se le acercaron unos niños y uno de ellos se arrodilló y le dijo: «Danos otra película; te lo ruego por favor.»

    En mayo de 1951, su agente Louis Schurr, le hizo una proposición para regresar a Hollywood, que ella aceptó con agrado, pero lamentablemente no pudo cumplir.
    María Africa Gracia Vidal, falleció el 17 de septiembre de 1951, mientras tomaba un baño, en su residencia de Sureness, París. Sus hermanas Ada y Teresita la encontraron ahogada en la tina del baño.
    De acuerdo a los médicos, el accidente sufrido por María pudo haber sido provocado por dos causas distintas:
    1) Sufrió un paro cardiáco a consecuencia de un shock que el contacto con el agua caliente (45 grados Celsius) le produjo.
    2) El calor del agua le provocó un desmayo y a consecuencia de éste se ahogó. No llegó a practicarse la autopsia, por lo que la verdadera razón de su muerte no pudo ser determinada.

    El 11 de septiembre de 1951, en la Iglesia Católica Romana de Saint Pierre de Chaillot, fue ejecutado el funeral. Su cadáver fue amortajado con un traje de noche de seda azul con adornos blancos, obra de Jacques Hein, como correspondía a la que en vida fue aclamada como la Reina del Tecnicolor.
    En la República Dominicana, causó gran consternación la noticia de la muerte de María. Al igual que en todo el mundo, los periódicos nacionales publicaron la información en primera plana. Las primeras manifestaciones de duelo ocurrieron en Barahona, donde aún vivía su madre, doña Teresa, y numerosos miembros de la familia Gracia Vidal.

    Los ejecutivos del Ayuntamiento de esa ciudad sureña: Víctor Matos (Síndico), Sócrates Lagares (Presidente) y José A. Robert (Secretario), declararon duelo comunal por 24 horas, el 8 de septiembre de 1951, al otro día de la trágica desaparición de la destacada actriz barahonera. Diez días más tarde, dichas autoridades designaron la calle Prolongación de la Uruguay con el nombre de María Montez.

    El Presidente Joaquín Balaguer oficialmente inauguró el Aeropuerto Internacional de Barahona el sábado 27 de abril de 1996: El Aeropuerto Internacional María Montez.
    En Santo Domingo, cientos de personas acudieron al cine Santomé para presenciar un homenaje póstumo a la Reina del Tecnicolor, efectuado el 19 de septiembre de 1951.

    Antes de iniciarse la exhibición de LAS MIL Y UNA NOCHES y ALI BABA Y LOS 40 LADRONES, dos de las películas más famosas de María, el público allí reunido, que superaba la capacidad de la sala, se puso en pie para guardar silencio por espacio de un minuto. Inmediatamente después, varias personas circularon por los pasillos repartiendo fotos de la inolvidable artista, cuya muerte había causado profundo pesar en sus compatriotas. En Santo Domingo, en mayo de 1998, pusieron una estrella de bronce en honor a María Montez en el Bulevar de la Juventud y de las Estrellas de la Avenida Winston Churchill.
    En su testamento, María distribuyó su herencia (valorada en 200,000 dólares) entre su madre y algunos de sus hermanos, mientras el resto de sus bienes eran destinados a su hija y a su esposo.

    La más transcendental herencia que dejó María a su muerte fue su gran hazaña de haber consquistado el estrellato a la edad de 28 años, y pese a que no venía de un pueblecito norteamericano como Ava, ni tenía la experiencia del Music Hall o de Broadway, simplemente venía de una provincia de la República Dominicana, donde pasó los primeros 20 años de su vida.

    Ocho años después, llega a Hollywood, donde compite habilmente por el estrellato y lo consigue, a pesar de la manigtud de los obstáculos que la separaban del triunfo. Su filmografía consta de 21 filmes norteamericanos, 2 franceses y 3 italianos, que componen el siginificativo número de 26 películas, gracias a las cuales el nombre de nuestro país figura en casi todas las enciclopedias e historias del Séptimo Arte que existen en la actualidad.

    En 1944, consolidada en los estudios de la Universal como la Indiscutible Reina del Tecnicolor, gozaba del privilegio de ser considerada la figura hispana más destacada de Hollywood.
    Hoy en día, películas como ARABIAN NIGHTS son calificadas como clásicos en su género, y exhibidas en salas de arte y universidades en los Estados Unidos.
    Las películas IL LADRO DE VENEZIA y PORTRAIT D’UN ASSASIN resumen las mejores actuaciones de su vida artística.

    María incursionó en el teatro con la obra L’ILE HEURESE (La Isla Feliz) que fue estrenada en París en enero de 1951 y presentada en las principales capitales europeas.
    Después de haber triunfado en el cine, María escribió tres libros, numerosas poesías, entre ellas CREPUSCULO, la cual ganó el premio otorgado por la Asociación The Manuscriters, y un sinnúmero de artículos periodísticos escritos en cuatro idiomas. También escribió las canciones DOLIENTE y MIDNIGHT MEMORIES.
    FOREVER IS A LONG TIME, HOLLYWOOD WOLVES I HAVE TAMED y REUNION IN LILITH, son los títulos de los libros escritos por la actriz. A diferencia de los dos primeros, el último de dichos libros no llegó a ser publicado.

    Recuerdo de su ya legendaria belleza son las pinturas al óleo de tres famosos artistas de la época: McClelland Barclay, Ernst Van Leyden, cuyo dominio del arte de la pintura era genial, y Frederick Sprague.
    El destacado pintor dominicano Angel Haché incluyó en su colección Homenaje al Cine una trilogía de María Montez y otro pintor dominicano, Adolfo Piantini, que dedicó, en 1983, una exposición a la hermosa actriz que incluyó 26 cuadros los cuales fueron realizados en diferentes técnicas.

    María Africa fue tan simple como espectaculares fueron las producciones en las que intervino.
    Hija, hermana, esposa y madre ejemplar, la Montez estaba, a ese nivel, tan alejada de Hollywood que jamás hubiera podido inspirar a un escritor de escándalo sensacionalista.

    Fuentes: https://www.mi-rd.com/Interes/Historia/Maria_Montez.html